
Es muy común que, al hablar de medicamentos, muchas personas confundan los términos “posología” y “dosificación”. Aunque están relacionados, no son lo mismo, y conocer la diferencia te ayuda a usar los medicamentos de manera más segura y efectiva.

¿Qué es la posología?
La posología es el conjunto de instrucciones que te indican cómo tomar un medicamento. Incluye:
- La dosis (cuánto tomar)
- La frecuencia (cada cuánto)
- La vía de administración (oral, tópica, inyectable, etc.)
- La duración del tratamiento (por cuántos días)
Por ejemplo: “Toma 1 tableta cada 8 horas por 7 días” es una indicación completa de posología.

¿Qué es la dosificación?
La dosificación es el cálculo exacto de la cantidad de medicamento que debes recibir. No es una cifra general: se adapta a ti, tu edad, peso, estado de salud, diagnóstico y otros factores médicos.
Por eso, la dosificación siempre debe ser determinada por un profesional de salud, como tu médico o farmacéutico, ya que lo que es adecuado para una persona puede no serlo para otra.
Por ejemplo:
- Dos personas con el mismo resfriado pueden necesitar diferentes dosis de paracetamol según su peso o si tienen problemas hepáticos.
¿Cuál es la diferencia entre posología y dosificación?
- La posología es el plan: cómo, cuándo y por cuánto tiempo tomar el medicamento.
- La dosificación es el cálculo médico individualizado de cuánto necesitas tomar.
Ambos conceptos están ligados, pero es importante no usarlos como sinónimos. La dosificación es una parte clave de la posología, y debe basarse en un criterio médico específico para ti.

¿Por qué es importante que conozcas esta diferencia?
Porque si modificas por tu cuenta la dosificación o no sigues la posología indicada, puedes:
- No lograr el efecto terapéutico esperado.
- Sufrir efectos adversos o intoxicaciones.
- Desarrollar resistencia a antibióticos.
- Complicar otras condiciones médicas.
En la farmacia, solemos escuchar preguntas como: “¿Cuál es la posología?” o “¿Cuál es la dosificación?”. Saber diferenciar estos términos mejora tu comunicación con los profesionales y tu seguridad como paciente.
Conclusión
Ahora sabes que la posología es cómo y cuándo tomar tu tratamiento, mientras que la dosificación es cuánto tomar, ajustado a tus características. Ambas son esenciales para que el medicamento funcione correctamente y sin riesgos.
Si tienes dudas, ¡pregúntanos en la farmacia! Estamos para ayudarte a entender mejor tu tratamiento y cuidar tu salud con información clara y confiable.